Estudio de los impactos en cetáceos debido a una posible ampliación del Puerto de Tarifa y de Tanger Med.
Este proyecto presenta resultados de los diferentes estudios realizados por CIRCE a lo largo del periodo 1999-2010. Estos programas han sido financiados por una diversidad importante de entidades. Los resultados que se presentan en este estudio se centran principalmente en dos estudios realizados por CIRCE con la financiación del Ministerio de Medio Ambiente en 2005, y el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Marino y Rural en 2009. Los objetivos de este proyecto han sido principalmente los de evaluar el impacto que produciría una ampliación de los puertos de Tarifa y/o de Tanger Med.
Los impactos principales que se producirían, vendrían debidos a un aumento del tráfico marítimo en el Estrecho, principalmente por las zonas de mayor abundancia de cachalotes. Por otro lado, durante la fase de construcción, se producirían impactos negativos debido al ruido que producirían posibles explosiones submarinas a la hora de construir el puerto. En este informe, se puede ver detalladamente el inventario ambiental, las acciones susceptibles de producir impactos negativos, los impactos que se producirían y las medidas correctoras y preventivas que CIRCE estima fundamentales para una viabilidad del mismo, de cara a los cetáceos. Estas medidas han sido consensuadas a través de un taller que reunió a 25 de los mayores expertos mundiales sobre problemática del tráfico marítimo y cetáceos en Mónaco, y que fue organizado por ACCOBAMS (Acuerdo intergubernamental para la Conservación de los Cetáceos en el Mar Negro, Mar Mediterráneo y Océano Atlántico Contiguo).
En este sentido, desde CIRCE se dejan claros dos puntos. Por un lado, este proyecto no evalua en ningún momento una posible alternativa de no construcción de los puertos, que como es de sentido común sería una alternativa sin efectos negativos para los cetáceos, y por otro lado, no ha contado con la financiación ni de Tanger Med ni de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras (APBA).
Como medidas preventivas se estiman fundamentales las siguientes:
Fase de Construcción:
- Mecanismos de inicio de poca energía previa a las explosiones.
- Puesta en marcha de aparatos ahuyentadores de cetáceos previo a las explosiones.
- Observadores para asegurarse de que no hay ningún cetáceo cerca del puerto durante las explosiones.
Fase de Explotación:
- Proyectos de educación y entrenamiento para tripulaciones.
- Observadores independientes a bordo de ferrys y fast ferrys.
- Proveer a gestores de líneas marítimas con información referente a estaciones del año, localidades y especies susceptibles de problemática.
- Localizar áreas donde no navegar para evitar colisiones.
- Alertar embarcaciones en tiempo real de localización de cetáceos a través de un portal internet alimentado por empresas de avistamiento de cetáceos, barcos de investigación, ferrys y programas de voluntariado desde costa.
Plan de Vigilancia Ambiental
Un plan de vigilancia deberá de desarrollarse durante las fases de construcción, de explotación y de desmantelamiento. Durante la fase de construcción, los objetivos serán los de asegurarse por un lado de que no hay ningún impacto en las especies de cetáceos del Estrecho de Gibraltar a corto plazo. Para ello, y en vistas de que se tienen datos a largo plazo de abundancia y distribución, se desarrollará un programa de identificación de abundancia absoluta y distribución espacial de delfines mulares, calderones comunes, cachalotes y rorcuales comunes durante al fase de construcción.
Una vez realizadas las obras, se debe de volver a verificar que todo ha salido bien, tratando de evaluar en cuanto tiempo se vuelve a una situación normal. Este plan debería de desarrollarse durante al menos una generación de las poblaciones de delfines mulares y calderones comunes del Estrecho de Gibraltar. Por ello, y también por medio de modelos de captura recaptura, se debería de llevar a cabo estimas de abundancia cada año entre el año posterior a la finalización de las obras y por lo menos 12 (Wilson 1999) años después de la finalización de las obras (con campañas de un mes y medio para asegurar la correcta toma de datos. Así, se podrán realizar estimaciones, de las tasas de supervivencia. Un tiempo tan largo es necesario, ya que es la única forma de estimar tendencias poblacionales. Wilson et al 1999 postula que 8 años son necesarios para poder inferir estadísticamente una tendencia. Estas estimas se realizaron para el área de Moray Firth, que tiene una abundancia de 129 individuos (95%CI: 110-174), por tanto una abundancia muchísimo menor. Por ello, es presumible que algunos años no se obtengan datos suficientes para poder realizar estas estimas, y por ello, se hacen necesarios los 12 años, al menos en el Estrecho.









